Jarabe de cebolla – Un remedio casero transmitido de generación en generación

El jarabe de cebolla es una receta mágica que me pasó el pediatra de mis hijos hace muchos años. Su suegra juraba por él, y más tarde me enteré de que muchas familias peruanas tenían esta receta como su tratamiento # 1 para la tos, durante muchas generaciones. Lo creas o no, ¡funciona!

La primera vez que lo probé era escéptica. Mi hijo se resfrió y tenía el pecho congestionado, así que decidí probarlo. Piqué una cebolla (roja o blanca, da igual) y la puse en un cuenco. Después la cubrí con 1/2 taza de azúcar, la tapé con un paño de cocina y la dejé reposar toda la noche. A la mañana siguiente, la cebolla flotaba en un lago de almíbar, que colé con cuidado y pasé a un tarrito.


Poco después de darle a mi hijo su primera dosis, empecé a notar una diferencia: su congestión disminuyó y se sentía mejor. Repetí fielmente la dosis cada pocas horas, y al segundo día estaba como nuevo. Este se convirtió en mi jarabe anticongestión favorito, porque funcionaba siempre, ¡y era totalmente natural!

Sin embargo, con el paso del tiempo y cuando mis dos hijos descubrieron cuál era el ingrediente secreto del famoso jarabe, se hizo más difícil obligarles a tomarlo, porque entonces odiaban la cebolla. La que más lo sufría era mi hija, que pillaba catarros y bronquitis a todas horas. También era muy alérgica a la humedad de Lima (mucha gente tiene alergias y problemas respiratorios allí por el clima), y siempre le moqueaba la nariz. Gracias a Dios por todos esos paquetes de Kleenex que teníamos en casa y que yo metía siempre en su mochila.

Durante la temporada de gripe y resfriados, a todo el mundo le viene bien un poco de consuelo, y un pequeño gesto puede marcar una gran diferencia. Y cuando alguien está enfermo, hasta la cosa más pequeña puede recordarle que se le cuida. Del mismo modo que yo les daba a mis hijos su odiado (pero poderosamente eficaz) jarabe de cebolla, y me aseguraba de que nunca les pillaran sin un paquete de Kleenex a mano durante los meses de invierno, si tienes un amigo o un ser querido enfermo, puedes compartir esta receta para acelerar el proceso de curación, y también puedes regalarle un paquete de Kleenex para el cuidado o para compartir.
Que tengas una buena semana y cuida de ti y de tus amigos. La salud es preciosa, ¡y también lo es cuidar de los demás!
*Este es un post compensado en colaboración con Latina Bloggers Connect y Kleenex. Sin embargo, todos los puntos de vista, historias y opiniones son nuestras.
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