Sal De Maras – Sazone con Sal Rosa Andina

En el valle que conduce a la ciudad perdida de los incas, se lleva a cabo desde hace dos mil años una cosecha de sal única en el mundo. Como una inmensa escalera de mármol, las terrazas de sal (unas 4.200) descienden por la ladera hacia la ciudad. Hay sutiles verdes, ocres, grises y rosas. Algunos charcos relucen blancos como la nieve, con sal de primera calidad lista para la cosecha. Otros son charcos rojizos que aún se calientan al sol.
Estas terrazas se encuentran cerca de Maras, en el Valle Sagrado, entre Cuzco y la ciudad perdida de Machu Picchu, un lugar remoto que lleva siglos protegido de la contaminación. Su sal se explota desde la época de los incas, y las mismas familias han trabajado estos escalones salados únicamente a mano durante más de mil años.


La primera vez que oí hablar de la sal rosa peruana fue en un curso de Ayurveda que hice con Sacha Barrio, un reputado médico de medicina china de Lima, hace un par de años. Presentó a la clase estos cristales rosados tan bonitos, como la sal más sana y nutritiva del planeta, y nos dijo que sólo se podía encontrar en los Andes y el Himalaya. ¡Qué suerte! ¿Verdad? En realidad no… Por qué la mayoría de los peruanos (incluyéndome a mí) no conocían -y mucho menos consumían- esta sal, era un gran enigma para mí.
Unos meses más tarde, ahora que vivo en Nueva York, me di cuenta de que la versión himalaya de este condimento secreto y maravilloso no era tan secreto después de todo, y que podía encontrarse y comprarse en la mayoría de las tiendas de alimentación. Pero con muy pocas excepciones en algunas tiendas especializadas, su homólogo andino no se encontraba en ninguna parte. Hasta que hace un mes, paseando por los stands de una feria de alimentación peruana, me topé con dos sonrientes y charlatanas señoras llamadas Tatiana y María Claudia, que promocionaban Booming Gourmet, su marca de sal rosa andina artesanal.


Siendo la friki nutricional y holística que soy, me encantó escucharles hablar de la alta vibración tan especial de esta sal, y de que su fuente pasa por una zona revestida de cuarzo rosa que tiene beneficios curativos. No necesitaron decir mucho más para convencerme de que ésta es la sal que necesito tener en la encimera de mi cocina. Pero por si acaso, aquí tienes otros beneficios para la salud de esta potencia mineral:
- Ayuda a estabilizar y regular los latidos del corazón, gracias a su contenido en magnesio y sodio.
- Su sodio es esencial para el correcto funcionamiento muscular.
- La sal de buena calidad ayuda a minimizar los efectos del estrés manteniendo los niveles adecuados de melatonina, serotonina y triptamina en el cerebro.
- Ayuda a eliminar la acidez celular, especialmente en el cerebro y los riñones.
- Ayuda a prevenir la osteoporosis.
- Proporciona un amortiguador de los niveles de azúcar en sangre para ayudar a prevenir la diabetes o para ayudar a los diabéticos a utilizar menos insulina.
- Aporta yodo de forma natural, lo que facilita su absorción por la tiroides y la regulación del sistema endocrino.
Además de todo esto, le da un sabor delicioso y crujiente a todas tus comidas. Ahora tengo la misión de usar sal peruana en la mayoría de mis comidas, y hasta ahora, ¡me encanta! (Estoy segura de que a mi cuerpo también). Si quieres probar este superalimento, Tatiana y Maria Claudia regalan un frasco de Booming Gourmet a los 10 primeros comentarios de este post. Cuéntanos, ¿qué sal sueles utilizar y por qué?
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